Un Comité de la Universidad norteamericana valoró los méritos de la golfista canaria.
María García-Estrada Acevedo, una de las mejores jugadoras de golf que ha tenido nuestro país, fallecida a causa de un sarcoma, cuenta ya con una placa en su memoria colocada en el hoyo 12 del Washington Inn Club , el club de golf de la Universidad de Duke, en Durham, Carolina del Norte, Estados Unidos, donde María estudió y a cuyo equipo perteneció.
Para la familia García-Estrada Acevedo, se trata de un importante y emotivo gesto que se suma a otros muchos que reciben día a día desde que María nos dejó. “En ocasiones --asegura la familia—somos los primeros sorprendidos al comprobar cómo el recuerdo y el apoyo que recibimos de cuantos conocieron a María es más y más intenso cuanto más pasa el tiempo”. “Sin duda esta placa viene a reconocer la labor que desarrolló María en Duke y el gran número de amigos que siguen recordándola y echándola de menos”
Los promotores, Muff y James Urbaniak, este último una figura de relieve mundial en la cirugía ortopédica, junto con Dan Brooks, entrenador del equipo de golf de Duke (Duke Golf Team), han visto realizado un proyecto que no ha estado exento de esfuerzos, ya que en su momento fue necesaria la creación de un comité especial en la Universidad para valorar los méritos de María. Según el fallo de dicho comité, “su calidad humana, su generosidad, coraje, espíritu de lucha y alegría ante la adversidad, representan la esencia de lo que la Universidad de Duke aspira para sus alumnos”. Estas cualidades hicieron que la idea se aceptara por unanimidad. La placa con esfinge y leyenda reza:
In Memory of Duke Golfer
María García-Estrada Acevedo
1981-2005
2000 ACC Champion and All American
El acto de inauguración de la placa se desarrolló en un clima de gran emoción, en especial tras las intervenciones de James Urbaniak al destacar “el coraje y la valentía de María”. del entrenador del equipo de Duke, Dan Brooks que quiso resaltar “su alegría” y de Mr. J. Heinz, Presidente de la Fundación María García- Estrada en Estados Unidos, al recordar “sus ansias de saber y su capacidad para hacer preguntas”.
Por último, Efrén García-Estrada, en nombre de la Fundación María García Estrada en España agradeció a la Universidad la concesión de esta placa.
